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Cómo cuidar los discos desde el primer día

Tres costumbres: cogerlos por el borde, guardarlos de pie y quitarles el polvo antes de escucharlos.

3 min de lectura

Cuidar un disco consiste sobre todo en evitar tres descuidos: los dedos en el surco, los discos apilados y el polvo.

Las recomendaciones de manejo, almacenaje y fundas siguen las que publica la Library of Congress de Estados Unidos; las de limpieza del disco y de la aguja, las que dan fabricantes de cápsulas.

Cógelos por el borde

Un disco se sujeta solo por el borde y por la galleta, la etiqueta del centro. La superficie con surcos no se toca.

Así se coge siempre, al sacarlo de la funda, al ponerlo en el plato y al darle la vuelta.

Guárdalos de pie

Los discos se guardan en vertical, apoyados sobre el canto, y nunca apilados unos sobre otros.

Lo ideal es una balda con separadores firmes cada 10 o 15 centímetros, que sostengan la cara entera de cada disco dentro de su funda. Así ninguno carga con el peso de los demás.

El sitio también cuenta. Una colección doméstica necesita un ambiente fresco, a temperatura ambiente o por debajo; más bien seco, con una humedad relativa en torno al 35 o 40 %; limpio y estable.

En la práctica:

  • lejos de radiadores y rejillas de ventilación;
  • sin luz directa ni intensa;
  • en una habitación donde la temperatura no cambie mucho a lo largo del día.

Quítales el polvo antes de escucharlos

El polvo que queda en el surco pasa por debajo de la aguja. Retirarlo antes de cada escucha reduce el desgaste del disco y el de la aguja.

Se hace con un cepillo antiestático, pasándolo con suavidad sobre el disco. Lleva unos segundos.

La aguja también acumula suciedad. Se limpia con un cepillo pequeño y siempre en un solo sentido, desde la parte trasera de la cápsula hacia la punta, nunca al revés ni de lado a lado.

Las fundas interiores

La funda interior es lo único que toca el surco mientras el disco está guardado. Las más recomendables son las de polietileno de alta densidad.

Si quieres conservar la funda de papel original, porque tiene las letras o los créditos, no hace falta tirarla, porque hay fundas de polietileno que caben dentro de la de papel.

Para las fundas exteriores y cualquier otro plástico de almacenaje, conviene evitar el PVC y los plásticos de composición desconocida.

Lo que no hace falta el primer día

Para empezar basta con el cepillo antiestático, sin máquina de limpieza ni líquidos especiales.

El itinerario completo

Esta es la última de las cinco guías para empezar desde cero. Si has llegado directamente aquí, las anteriores son:

  1. Qué necesitas para escuchar vinilos
  2. Cómo elegir tu primer tocadiscos
  3. Cómo colocar y ajustar el tocadiscos
  4. Qué edición comprar de un disco