De un mismo álbum puede haber muchas ediciones a la venta: en negro, en color, de 180 gramos, a 45 rpm, numeradas. Todas contienen la misma música, pero no todas son el mismo objeto ni suenan igual.
Saber qué cambia entre unas y otras evita que la pegatina de la funda decida por ti.
Qué distingue una edición de otra
Una edición es una fabricación concreta de un álbum. Se identifica por datos que no dependen de la portada:
- El número de catálogo. Suele ser el número más visible de los que lleva impresos la edición.
- El código de barras, cuando lo tiene.
- La matriz. Son las inscripciones grabadas o estampadas en la zona sin surco que rodea la galleta. Diferencias en esas inscripciones pueden indicar ediciones distintas.
A esos datos se suman los que describen el objeto, como el color, el peso, la velocidad, el sello y el año. Con todos ellos delante se distinguen dos ediciones que a primera vista parecen iguales.
Negro o de color
En cuanto a ruido de fondo, el vinilo negro es la apuesta más segura. Varias plantas de prensado advierten de que el vinilo de color tiene un ruido de fondo algo mayor.
Entre los de color, los transparentes tienden a sonar mejor que los opacos, y los acabados con brillantina o fosforescentes son los más ruidosos.
Una edición de color puede ser una buena compra si te gusta cómo se ve. Solo conviene saber, antes de pagar el sobreprecio, que ese aspecto tiene un pequeño coste en ruido.
Los picture disc
A diferencia de un vinilo de color, un picture disc lleva la imagen impresa sobre un núcleo de vinilo, cubierta con láminas de plástico en las que se prensan los surcos.
Al menos una planta de prensado reconoce que suenan peor que un vinilo convencional. Son piezas para mirar y coleccionar más que para escuchar a diario.
Los 180 gramos
Un disco convencional pesa unos 140 gramos. Uno de 180 gramos es más grueso y más rígido, pero se prensa con los mismos estampadores y sus surcos tienen la misma profundidad.
Por eso, en la mayoría de equipos, uno y otro deberían sonar igual. Lo que aporta el peso extra es resistencia, porque un disco más grueso aguanta mejor y se comba con más dificultad.
33 o 45 revoluciones
Algunas ediciones de elepés se cortan a 45 rpm en lugar de a 33 ⅓. A más velocidad pasa más surco por la aguja cada segundo, y eso mejora la fidelidad.
A cambio, a 45 rpm cabe bastante menos música por cara. Antes de comprar una edición así, comprueba cuántos discos trae y si tu tocadiscos tiene esa velocidad.
En cualquier disco, además, a la aguja le cuesta más seguir el surco a medida que se acerca al centro, y se pierden agudos.
Reedición u original
En cómo suena una edición influyen también la fuente que se usó para fabricarla y el cuidado con el que se preparó. El color y el gramaje no dicen nada de eso.
Ese dato no siempre se publica. Cuando una reedición lo indica, es una buena señal; cuando no lo indica, no se puede dar por supuesto. Y una reedición no es mejor por ser cara, ni un original por ser antiguo.
Cómo decidir
- Si quieres el álbum para escucharlo, la edición en negro suele ser la elección sin sorpresas.
- Si te importa el objeto, elige el color que te guste sabiendo lo que supone.
- Si dudas entre dos reediciones, compara los datos de cada ficha y no la pegatina de la funda.
- Si es un picture disc, cómpralo por la imagen.
Ninguna edición suena bien en un disco sucio o maltratado. De eso trata la última guía del itinerario, cómo cuidar los discos desde el primer día.